Persecución religiosa en Santander durante la Revolución Española El legajo 1583 de la Causa General contiene en su expediente 66 un informe en 24 páginas sobre la persecución religiosa en Santander

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Lo referente al Alzamiento y la Revolución en Santander en General se contiene en el expediente 1 del legajo 1582; Pares fecha este legajo antes de 1944 pero se menciona que en este legajo y el siguiente hay documentos de hasta 1949. El informe sobre persecución religiosa en Santander (pieza décima, en el legajo 1583, expediente 66, compuesto por 24 folios, en realidad 12, porque a partir del 13 son copia de los anteriores), no es una excepción, pues no lleva fecha. Además, las declaraciones de testigos del legajo 1582 expediente 4 incluyen información de la diócesis sobre los eclesiásticos asesinados.

El 5 de diciembre de 2016 se abrió la fase diocesana del proceso de beatificación y canonización del que fuera párroco de Santoña, Francisco González de Córdova y 79 compañeros (68 sacerdotes seculares, tres religiosos carmelitas, tres seminaristas diocesanos y seis seglares).
[Legajo 1583, expediente 66, Folio 1] Antecedentes para la información sobre persecución religiosa Santander, Burgos, Palencia.

Una característica de la criminalidad marxista es que los asesinatos son cometidos generalmente por gentes extrañas y sitios distantes del domicilio de la víctima. Si bien estos eran acordados por los Frentes Populares de cada localidad o cuando menos en virtud de las informaciones facilitadas por estos y en otros casos a requerimiento de los mismos.

Clero regular y secular asesinado… 161

Sacerdotes… 77

Cistercienses… 17

Seminaristas… 14

Dominicos… 14

Religiosos del C. de María… 9

Jesuitas… 8

Agustinos… 5

Escolapios… 5

Maristas… 4

Capuchinos… 3

Carmelitas… 3

Salesianos… 1

Religiosa Oblata… 1

Total… 161

En la Checa de Castro Urdiales se sometió a los detenidos a toda clase de torturas, golpeamiento con palos, cuerdas ensobadas y pistolas. Suspensión por el cuello colgado de un alambre. Colocar a la víctima boca abajo y apalearle en esta postura. Generalmente los cadáveres aparecían en lugares distintos. Así los religiosos del Corazón de María aparecieron en los alrededores

[Folio 2] de Torrelavega con señal de haber sido quemados vivos.

No es cierto como se quiere hacer creer que la desenfrenada delincuencia que imperó en los primeros meses de la revolución marxista sea atribuible a los “incontrolables”. Nada más lejos de la verdad en Santander, por ejemplo, tuvieron los socialistas la dirección y control de las funciones de gobierno; socialista era el Diputado de Guerra Bruno Alonso y su sucesor Antonio Somarribas. El Gobernador y Delegado del Gobierno par Santander-Palencia y Burgos, Juanito Ruiz Olazarán, los Consejeros de Comercio, Obras Públicas, Hacienda, el Secretario del Consejo, el Presidente del Frente Popular, Francisco Noreña; el alcalde Cipriano González; el Comandante Militar, José García Vallas, y socialista también el Comisario de Policía del Frente Popular, Manuel Neira [Neila es el apellido correcto, por lo que en adelante corrijo este error], su lugarteniente Vicente Escribano y su Secretario Máximo Castañedo, el primero el principal responsable de los asesinatos y matanzas cometidos en esta Provincia. Aquel comisario estaba en constante contacto con el Delegado del Gobierno, su correligionario Juanito Ruiz Olazarán y junto a este y en las  mismas oficinas desarrollaba sus actividades. Primero como Gobernador y luego como Ministro de la Gobernación. Y una prueba más, en marzo de 1937 decide marchar a Méjico, Neila, pero sus criminales servicios son tan apreciados que no le permiten marchar cuando ya había recibido el homenaje de un banquete de despedida (Diario El Cantábrico de 31 de marzo) y sus monstruosidades eran de todos conocidas, inspiradas y dirigidas por el propio Delegado del Gobierno que diariamente cambiaba impresiones con el Comisario Neila y hasta el propio chófer y coche del Delegado del Gobierno fueron utilizados para dar “paseos”, siendo uno de los principales ejecutores de asesinatos el escolta del Delegado del Gobierno, Juan Sanjuan Cuerno.

Es interesante conocer la familia del Gobernador Delegado del Gobierno e incluso Jefe de la parodia de Gobierno organizado por los marxistas en Santander. Son varios hermanos: uno Enrique Ruiz Olazarán, alias “El Quique”, multirreincidente en delitos contra la propiedad; otros dos hermanos, Clemente e Hipólito, también han sido condenados por delitos de aquella clase; el cuarto, Fermín, alias “Toe”, también ha tenido contactos con la Administración de Justicia. Todos ingresan como Policías de Nei- [Folio 3] ra; el “Toe” forma parte de la cuadrilla que por las noches lleva en gasolinera a los presos y los arroja vivos y maniatados al mar previo un corte de palanqueta en la nuca, que es de creer fuera dado por el “Toe” como experto, como todos los de la familia Ruiz Olazarán en el manejo de tal instrumento. Varios de los hermanos cooperan en la ejecución en masa de los presos en el barco-prisión “Alfonso Pérez” y, finalmente, a Juanito Ruiz Olazarán, que había sido camarero, en julio de 1936 se le nombra Delegado del Gobierno en Santander, Palencia y Burgos, actúa como Jefe de la caricatura de Gobierno rojo de Santander, y fue un verdadero Dictador, ocupando todos los puestos políticos y militares sus amigos o correligionarios. El progenitor de esta plaga, Emilio Ruiz, se le ha seguido procedimiento por robos cometidos durante la época marxista y anteriormente es reo de un repugnante delito contra la honestidad.

Cuando se decide la matanza de presos encerrados en las bodegas del barco prisión “Alfonso Pérez” el 27 de diciembre del 36, van al frente de las milicias el Comisario de Policía Neila, el Director de Justicia, Teodoro Quijano, que son los que inician la entrada en el buque y permanecen varias horas en él dirigiendo la matanza. Y después de haber organizado una verdadera cacería de los presos, hacen subir a los que quedan vivos en el fondo de la bodega y a los que ya tenían marcados en el registro de la prisión los ponen en la cubierta, asesinándolos de un tiro en la nuca. Entre los grupos que se forman al subir a la cubierta se separan militares, sacerdotes, etc.

En la noche del 3 de diciembre de 1936, Vicente Escribano, lugarteniente de Neila, el Capitán Rojo Hidalgo, el sargento Pulido y el miliciano José Gutiérrez Pardo, fueron a Vega de Pas, donde el párroco don Bonifacio Angulo, que al ver invadida su morada a medianoche salta por la ventana al tejado contiguo y por la huerta salió huyendo perseguido por los citados, que le dieron muerte a tiros y machetazos en el abdomen, luego se llevaron los asesinos a unas sobrinas del referido [4] sacerdote a un despoblado del alto de Puerto Seguro, donde las violaron y dieron muerte.

En la noche del 1º de enero de 1937 se presentaron las milicias en la casa que habitaba en Santander la Sra. viuda de Romero, en busca de su yerno, cuyo nombre se había publicado en la lista de “facciosos” que el semanario de las juventudes socialistas “Nueva Rusia”, aconstumbraba a insertar; como no lo encuentran disparan sobre su esposa Doña Ángeles Romero, a la que dejan gravemente herida creyéndola muerta y sobre una hermana de ésta, María del Pilar, matándola; en el acto asesinaron a golpes a la religiosa oblata Sor Valentina, que en aquella casa se había ocultado y que debió sufrir terrible muerte.

El caritativo sacerdote de 70 años don Valentín Palencia dirigía en Burgos un asilo y con los a él acogidos, impedidos y niños, venía a veranear a la playa de Suances. Un asilado avieso denunció que Don Valentín decía Misa y que cuatro de sus acogidos, dos de ellos cojos, le ayudaban. Los cinco hubieron de comparecer ante el Frente Popular de Suances y desde entonces, octubre del 36, no volvió  a saberse de ellos, hasta que en esta Causa General se han identificado los cinco cadáveres enterrados juntos en Ruiloba.

En septiembre de 1936 se presentó en San Vicente de la Barquera Neila con alguno de sus policías, sacando de la cárcel al padre Daniel Álvarez del Corazón de María, a quien llevaron a su convento abofeteándole y golpeándole el pecho con las culatas de sus fusiles, para obligarle a descubrir dónde tenía escondidos los vasos sagrados. Como no consiguieran sus propósitos sus verdugos le desnudaron totalmente y le rodearon de virutas y materias combustibles que predieron fuego, chamuscándole algunas partes de su cuerpo. Por efecto de los golpes recibidos en el pecho sufrió algunas hemoptisis.

A mediados de febrero de 1937, unos policías de Neila detienen al niño Miguel Crespo de Poo, cuyo hermano había sido asesinado el mes anterior y le llevan al faro, sometiéndole a un simulacro de fusilamiento para que denunciase el escondite de otro hermano requeté de Cantabria. Como no lo consiguen le golpean tan brutamente que al volver a la checa fallece en ella; su madre fue a verle y al encontrar el cadáver en un charco de sangre gritó “Dios mío… es mi hijo”, al oír lo cual Neila, la di-[] ce: “Ese Dios no existe” y la abofeteó tan violentamente dejándola en la escalera sin sentido.

La persecución religiosa.

Personas y cosas eclesiásticas fueron objeto de especialísima persecución por los rojos santanderinos; ya se han dicho que fueron 161 los clérigos asesinados en esta provincia, o sea el 14% del total de los muertos habidos, la mayoría de los que han conservado la vida lo consiguieron escondiéndose.

A las pocas semanas de instaurarse el régimen marxista se suprimió totalmente el culto católico; el practicarlo en privado era fieramente perseguido y por ello sufrieron muerte algunos sacerdotes y fieles. Numerosas son las destrucciones de iglesias y conventos, siendo 54 el número de las totalmente destruidas, e incalculables los casos en que se hizo escarnio públicamente de la religión. Se vieron por la calle milicianos vestidos con ornamentos sagrados, se violaron tumbas conventules y no fueron precisamente “incontrolables” los que cometieron estos actos, pues en las más groseras profanaciones tomó parte principal José Montero, vocal del Frente Popular y el doctor don Enrique Madrazo, Médico de fama dueño de un Sanatorio de su nombre que se hace retratar bebiendo en un Cáliz y con una Custodia en que acababa de comer con oficiales del ejército rojo.

El Monasterio de los trapenses de Cóbreces fue invadido por una turba armada teniendo a los monjes contra la pared tres horas simulando su fusilamiento. En 8 de septiembre siguiente se los llevaron a Santander, donde se les hace objeto de toda clase de insultos y burlas y después se hizo desaparecer a 17 de ellos, que probablemente fueron arrojados vivos al mar. También la Comunidad de Jesuitas del Seminario de Comillas y sus estudiantes fueron conducidos atados codo con codo a Santander sobre la plataforma de varios camiones expuestos a las mofas del populacho.

[Folio 6] En donde más se pone de manifiesto la furia destructora del marxismo es contra el arte religioso. En Santander fueron destrozadas la totalidad de las tallas policromadas existentes en la provincia; la mayor parte de los retablos y altares eran en muchos casos obras de arte de estimable valor. Y las piezas de orfebrería fueron robadas y muchas veces fundidas para ocultar la ilícita procedencia del metal precioso.

Las generaciones venideras, al viajar por España, podrán distinguir con exactitud la zona que fue Nacional y la que fue roja con solo ver en dónde quedan antiguas obras de arte religioso.

[Folio 7] Relación de sacerdotes asesinados en la diócesis de Santander durante la dominación marxista.

D. Eliseo Alonso Pumareja.- Domicilio Castro Urdiales, asesinado en el “Alfonso Pérez”.

D. Guillermo Alonso Setién, de 55 años, domicilio San Miguel de Obra. Ecónomo de Herada. Detenido el 6 de agosto del 37, sacado a las 24 horas de la cárcel de Castro Urdiales, fue traído a la checa de Neila, desapareció.

D. Bonifacio Angulo González, 55 años, domicilio Vega de Pas. Asesinado el 2 de diciembre del 36, a 50 metros de su domicilio a balazos y machetazos. Párroco de Vega de Pas.

D. Hilario Arce Cañarte, 56 años, sacerdote, asesinado en la cubierta del “Alfonso Pérez”.

D. Indalecio Balbás González, domicilio Mazcuerras, capellán, asesinado el 27 de diciembre de 1936 de dos heridas de armas de fuego, una en la cabeza y otra en el pecho.

D. Aurelio Balbás Sánchez, de 32 años, presbítero, abad de Santillana, detenido en la cárcel de Torrelavega el 11 de noviembre del 36, fue trasladado a la checa de Neila y desapareció.

D. Manuel Cagigas Morroquín, de 51 años, profesor del seminario, domicilio Balarmés, detenido el 4 de agosto del 37, fue llevado a la Comisaría de Neila y el 8 de agosto desapareció.

D. Félix Carriazo García, organista de Cabezón de la Sal, detenido por orden del Frente Popular, desapareció el 31 de diciembre del 36, según informes fue quemado con gasolina.

D. Manuel Crespo Vega, de 49 años, párroco de Liérganes, desaparecido en la checa de Neila el 19 de noviembre del 36.

D. Ángel Diego Ortega, de 58 años, Floranes nº 6, Santander, capellán de la Casa de Caridad. Detenido el 8 de enero del 37 y llevado a la checa de Neila desapareció.

D. Lorenzo Diez Moral, domicilio Palacio de Campos, detenido el 12 de agosto del 36 en Comillas, con los seminaristas fue luego puesto en libertad y detenido de nuevo a principios de noviembre y asesinado en el “Alfonso Pérez”.

[Folio 8] D. José Echevarría Rivero, de 62 años, párroco de Solares, detenido en la estación de Heras, desapareció el 9 de enero del 37..

D. Emilio Fernández Gandarillas, ecónomo de Monte.

D. Joaquín Fernández Martínez, ecónomo de Cales.

D. Lauro García Fernández, de 36 años, domicilio Santillana del Mar, sacerdote adscrito a Elguera y Valle, detenido el 30 de diciembre, desapareció de la checa de Neila el 4 de enero del 37.

D. Arsenio García Davil, domicilio Cerrazo, asesinado en la Brigada disciplinaria y martirizado en Virtus.

D. Santiago González Concha, de 30 años, coadjutor de los Corrales de Buelma, desaparecido de la cárcel de Torrelavega en diciembre del 36.

D. Francisco González de Córdoba, de 48 años, ecónomo de Santoña, detenido en su casa y conducido al penal, fue después al barco-prisión “Alfonso Pérez”, donde fue asesinado el 27 de diciembre del 36.

D. Lorenzo González Macho, de 58 años, cura ecónomo de Viernoles, detenido y conducido a la cárcel de Torrelavega el 9 de noviembre, a primeros de diciembre lo llevaron a la comisaría de Neila y desapareció.

D. Gerardo González Martínez Laso, de 45 años, profesor del seminario de Corbán. Le llevaron al Ayuntamiento de Voto, donde le maltrataron; encontraron su cadáver en las proximidades de Jesús del Monte, con varios balazos, el 2 de septiembre del 36.

D. Manuel González Martínez, de 26 años, coadjutor de Celaya, muerto en el mes de marzo del 37, con heridas de frente y espalda.

D. Ernesto González Pedrosa, de 56 años, párroco de Castañeda, quemado vivo en Jesús del Monte el 7 de agosto del 36.

D. José Gutiérrez Huerta, de 36 años, sacerdote castrense, detenido el 23 de julio del 36 en Santander, le sacaron del barco-prisión el 4 de octubre y conducido a Reinosa, a la mañana siguiente apareció su cadáver en Barriopalacio (Anievas).

D. Lucio Herreros Maza, de 74 años, domicilio Magallanes nº 4, Santander, coadjutor de la Asunción, sacado de su casa el 26 de enero del 37, fue asesinado.

D. Bernardino Hoyos Bustamante, ecónomo de Caviedes, detenido el 14 de agosto del 36, asesinado en el “Alfonso Pérez” 27 de diciembre del propio año.

D. Domingo Agustín Incera Torre, ecónomo de Curón, asesinado el 15 de septiembre del 36 en un monte de eucaliptos de Cirita Riiocabo.

D. Félix Legido Herrero, de 51 años, párroco de Cobreces, dtenido con otros el 20 de septiembre de 1936, desapareció.

D. José López Torre, ecónomo de Ornés, valle de Mena, asesinado en la huerta de su casa el 12 de noviembre del 36.

D. Manuel Macho Iturbe, de 56 años, capellán del asilo de Cabezón de la Sal, detenido a fines de diciembre del 36 o primeros de enero del 37, llevado a la checa de Neila, desapareció.

D. Adolfo Mantecón Sánchez, párroco, 30 años, Párroco de Viñeres, le detuvieron en San Vicente del Monte y apareció el cadáver en las proximidades de Udías, el 20 de octubre del 36, amarrado a un árbol.

D. Ramón Martín Martín, de 31 años, sacerdote de Santillana del Mar, detenido el 30 de diciembre del 36, en Santillana, le entregaron a los policías de Santander, desapareciendo de la checa el 4 de enero del 37.

D. José Martínez Corina, ecónomo de Otañés, de 30 años, detenido el 31 de octubre del 36, llevado a la checa de Neila, desapareció a los dos días.

D. Manuel Mazón Naveda, de 57 años, párroco de Bárcena de Pie de Concha, detenido en su casa el 28 de diciembre del 36, conducido a la checa de Neila, fue llevado atado en una lancha a Puertochico, apareció su cadáver en la playa de Somo el 6 de enero del 37.

D. Lucas Mena Angulo, de 56 años, párroco de Isla, detenido en su casa el 22 de agosto del 36, al día siguiente apareció muerto a balazos en Jesús del Monte.

D. Ángel Mijares Herrero, de 64 años, ecónomo de Corgtiguera, asesinado el 8 de agosto del 36.

D. Luis Moreno Escudero, de 28 años, capellán de Santoña, el 12 de julio del 37 estndo movilizado en el Batallón 34, fue asesinado en el frente.

D. José Miguel Mulet Argulló, de 59 años, coadjutor de Liendo, detenido lo trasladaron a Santander y apareció asesinado en Muliedas el 12 de enero del 37.

D. Abdón Muñoz López, de 70 años, coadjutor de la Iglesia de la Consolación con domicilio en Maléndez Luarca, detenido el 15 de enero del 37 cuando paseaba en El Sardinero, y conducido a la comisaría de Neila desapareció.

D. Victoriano Ortega Oteo, ecónomo de Abadilla de Cayón, detenido el 19 de diciembre del 36 y llevado a la checa de la calle del Sol permaneció hasta el 21 y sacado a altas horas de la noche, despareciendo.

D. Enrique Pacheco Gómez, de 55 años, domicilio Velasco 8, coadjutor de Santa Lucía, desapareció en septiembre del 36, de la checa de Neila, hallado su cadáver con otros dos en el atrio de Peñacastillo, con heridas por arma de fuego.

[Folio 10] D. Juan Palencia Diaz, de 32 años, domicilio en Murieres, presbítero, apareció asesinado en Piedrasluengas con heridas de armas de fuego y contusiones el 3 de agosto del 36.

D. Vicente Poo Noriega, de 37 años, cura párroco de Arredondo, detenido el 6 de agosto del 36, recorrió varias prisiones y por último fue llevado al “Alfonso Pérez” y asesinado el 27 de diciembre del 36.

D. Daniel Rivas Mendiondo de 36 años, domicilio Riotuerto, sacerdote, detenido el 5 de noviembre del 36 y llevado a la checa de Neila el 8 de noviembre, desapareció al día siguiente en “Peñacastillo” con heridas de arma de fuego.

D. Servando Saiz Peña, de 32 años, ecónomo de Santa María de Cayón, detenido en Portiguera y llevado a la checa de Neila desapareció con otros dos sacerdotes el 10 de noviembre del 36.

D. José Salcines Salas, de 36 años, párroco de Igollo, asesinado en su propia cama el 17 de septiembre del 36, donde estaba enfermo.

D. Teodoro Sánchez Vacas, de 42 años, domicilio calle de Cádiz, Santander, beneficiado de la S.I.C., el 13 de octubre del 36 se presentó con otros dos en la Comisaría y desapareció.

D. Eloy Sedano Hoyos, de 31 años, ecónomo de Escobedo de Villajufre, apareció su cadáver en las montañas de Torrelavega el 24 de octubre del 36.

D. Felipe Sobrado Fernández, de 51 años, párroco de Pontejos, asesinado el 26 de agosto del 36 en Peñas Negras, tenía 16 tiros, dos en los ojos, dos en la boca y los restantes en el cuerpo.

D. Arturo Soto Tapia, párroco de Caviedes, domicilio Valle de Mena, sacado en la noche del 25 de agosto del 36 en un automóvil, sin que se supiera más de él.

D. Anselmo de la Torre Fuertes, de 35 años, párroco de Liaño, conducido al Frente Popular de Villaescusa, desapareció el 26 de octubre del 36.

D. Jesús Torre Torre, de 28 años, párroco de Bárcenas de Toranzo, fue movilizado forzoso y asesinado en Lora el 28 de septiembre del 37.

D. Segundo Toyos Galarza, ecónomo de Lloreda, detenido el 10 de noviembre del 36, con dos policías y llevado a la checa de Neila desapareció.

D. Aurelio Velasco Martínez, beneficiado de Abadillas, domicilio Hazas de Cesto, asesinado en el “Alfonso Pérez”.

D. Lino Velasco Ruigómez, 47 años, párroco de Navas, domicilio Santoña, asesinado en Jesús del Monte el 29 de octubre del 36.

[Folio 11] D. Serafín Villar Laso, cura párroco de Argomilla y San Román, detenido el 15 de agosto del 36, fue asesinado en el “Alfonso Pérez” el 27 de diciembre del 36.

D. Ángel Viqueira Villanueva, de 50 años, domicilio Bezana, sacerdote, asesinado en el Ayuntamiento de Camargos el 17 de noviembre del 36.

D. Baltasar Mayorga, de 42 años, domicilio Seminario de Comillas, sacerdote, requerido para presentarse en la Comisaría el 13 de octubre del 36, desapareció.

D. Felipe Gago, domicilio Seminario de Comillas, coadjutor de La Bañeza, detenido en el Seminario el 12 de agosto del 36, fue más tarde puesto en libertad y nuevamente detenido llevado a la Comisaría de Neila, desapareció antes de Navidad del 36.

D. José Rodríguez, domicilio Seminario de Comillas, presbítero.

D. Manuel Navarro Martínez, domicilio Plasencia, sacerdote, asesinado en el “Alfonso Pérez”.

D. Valentín Palencia Marqués, de 30 años, domicilio Suances, sacerdote, venía al cuidado de los niños del Patronato de San José Burgos, en octubre del 36 fue asesinado y hallado su cadáver con cuatro de sus discípulos en la carretera de Ruiloba a Comillas.

D. Bienvenido García, domicilio Ciudad Rodrigo, sacerdote.

D. Eloy Martínez.

D. Santos Carrera Pereda, de 52 años, párroco de Reinosa, el 12 de octubre del 36, asesinado en Monte de Saja.

D. Ángel Mantilla.

D. Antonio Olea.

D. Isidoro Gutiérrez González, de 54 años, vecino de Bustamante, párroco, recogido el cadáver cerca de su casa con dos heridas en el pecho  y dos por arma corta de fuego en la mano, el 17 de agosto del 37.

D. Martiniano Gómez Gutiérrez, domicilio Valderredible, cura párroco.

D. Gregorio Blanco Varona, de 30 años, Valdeprado del Río, sacerdote, desapareció el 20 de enero del 37.

D. Benedicto Fernández, de 37 años, Valdeprado del Río, sacerdote, desapareció el 20 de enero del 37.

D. Lino López Ruiz, 58 años, Valdeprado del Río, sacerdote, asesinado en los Montes de Saja el 17 de octubre del 36.

[Folio 12] D. Graciano Pérez González, de 60 años, Valdeprado del Río, sacerdote, desaparecido en noviembre del 37.

D. Lino Gutiérrez Obregón, de 34 años, domicilio Santa María de Cayón, detenido el 19 de diciembre del 36, conducido a la checa del Sol, desapareció el 21 de diciembre.

[Legajo 1582 expediente 4, folio 3, firma de Francisco Pajares en folio 5]

Relación de sacerdotes seculares pertenecientes a esta diócesis de Santander que, según nuestras noticias, han desaparecido o muerto trágicamente durante la dominación marxista.

  1. Alonso Pumarejo, don Eliseo.

id. Setién, Guillermo

Angulo González, Bonifacio

Arce Cañarte, Hilario

Balbás González, Indalecio

id. Sánchez, Aurelio

Cagigas Marroquín, Manuel

Carriazo García, Félix

Crespo Vega, Manuel

Diego Ortega, Ángel

Diez Lorenzo, Eduardo

Echevarría Rivero, José

Fernández Gandarillas, Emilio

id. Martínez, Joaquín

García Fernández, Lauro

id. David, Arsenio

González Concha, Santiago

id. Córdova, Francisco

id. Macho, Lorenzo

id. Martínez Laso, Gerardo

id. Martínez, Manuel

id. Pedrosa, Ernesto

Gutiérrez Huerta, José

Herrero Maza, Lucio

Hoyos Bustamante, Bernardino

Incera Torre, Domingo

Legido Herrero, Félix

López Torre, José

Macho Iturbe, Manuel

Mantecón Sánchez, Adolfo

Martín Martín, Ramón

Martínez Colina, José

Mazón Naveda, Manuel

Mena Angulo, Lucas

Mijares Herrero, Ángel

Moreno Escudero, Luis

Mulet Argullós, José M.

Muñoz López, Abdón

Ortega Oteo, Victorino

Pacheco Gómez, Enrique

Palencia Diaz, Juan

Poo Moriega, Vicente

Rivas Mendiondo, Daniel

Sainz Peña, Servando

Salcines Salas, José

Sánchez Vacas, Teodoro

[Folio 4] Sandoval Prieto, Benedicto

Sedano Hoyos, Eloy

Sobrado Fernández, Felipe

Soto Tapia, Arturo

Torre Fuertes, Anselmo

Torre Torre, Jesús

Toyos Galarza, Segundo

Velasco Martínez, Aurelio

id. Ruigómez, Lino

Villar Laso, Serafín

Viqueira Villanueva, Ángel

2) Muerto trágicamente en Vizcaya, el sacerdote oriundo de la diócesis de Burgos, pero que residía en Santander hace años, don Pedro Diez Delgado.

3) Sacerdotes extradiocesanos muertos o desaparecidos trágicamente, bien en la diócesis, o bien en la provincia de Santander.

M.I. Ar. don Baltasar Mayorga, don Mariano Alabern, don Lorenzo Diez, don Felipe Gago, don José Rodríguez, M.I.Sr. don Manuel Navarro, don Valentín Palencia, don Bienvenido García, don Eloy Martínez, don Santos Carrera, don Ángel Mantilla, don Antonio Olea, don Isidoro Gutiérrez, don Martiniano Gómez, don Gregorio Blanco, don Benedicto Fernández, don Lino López Ruiz, don Graciano Pérez González, don Lino Gutiérrez, el Sr. Capellán de Santo Toribio de Liébana, y el Sr. Cura de Cosgaya en Liébana.

4) Religiosos trágicamente desaparecidos o muertos en la diócesis o en la provincia de Santander.

AGUSTINOS. PP. Epifanio Gómez, Miguel San Román, Severiano Montes, Eugenio Cernuda, Claudio García y Hno. Leoncio López.

CAPUCHINOS. PP. Ambrosio de Santibáñez, Miguel de Grajal y Hno. Diego de Guadilla.

CARMELITAS. PP. Atanasio del Sdo. Corazón, Hnos. Ruperto de la Cruz y Maximino Sainz.

DOMINICOS. PP. Enrique Izquierdo, Enrique Cañal, Manuel Gutiérrez Ceballos, Eliseo Miguel, Miguel Rodríguez, Estanislao Obeso, Germán Caballero, José Menéndez, Hnos. Bernardino Izurzun, Eleuterio Marne, Pedro Luis, José de de Sto. Domingo, Eugenio Andrés y Victoriano Ibáñez.

ESCOLAPIOS. PP. Claudio Seeano, Sinesio Fernández, Natalio Sainz, Alfredo Parte e Inocencio Campo.

FRANCISCANOS. Vicente Ocerín, Antonio Vara y Hnos. Lucas Corres y Diego Miguel.

JESUITAS. PP. Olegario Corral, José del Arco, Valentín Mayordomo, Marcial Mayorga, José Ruiz, Gregorio Ruiz, Nicolás Serrano y Hno. José Mendizábal.

[Folio 5] CORAZÓN DE MARÍA. PP. Joaquín Gelada, Isaac Carrascal, Jerónimo Carazo, José Martínez, José Zabala y Constantino Lázaro. Hnos. Juan Manuel Arteaga, José Garriga y Félix Barrio.

SALESIANOS. P. Andrés Gómez Saez, Hno. Antonio Cid.

MARISTAS. Hnos. Jaime Cortaza, Eloy Diez, Enrique Aza, Teosifonte Ortega, Martín Hierros, Leandro Arce.

TRAPENSES. PP. Pío Heredia, Eugenio García, Lorenzo Olmedo, Vicente Pastor, Amadeo García, Valeriano Rodríguez, Juan Ferris, Hnos. Álvaro González, Emiliano Velasco, Santiago Raba, Ildefonso Telmo, Marcelino Martín, Antonio Delgado, Eustaquio García, Ángel Vega, Ecequiel Álvaro, Eulogio Álvarez, Bienvenido Mata, Leandro Gómez.

5) Religiosa de las Oblatas del Santísimo Redentor, Sor Valentina de San Alfonso.

6) Seminaristas trágicamente desaparecidos o muertos en la diócesis o en la Provincia de Santander.

SEMINARIO CONCILIAR DIOCESANO. D. Jesús García Fernández, José Angulo, Ramón Tresgallo, Francisco Tirador, José Susilla (este del Pontificio Colegio Español de Roma).

SEMINARIO DE COMILLAS. Joaquín Arinón, Francisco Mata, Jacinto García, Alfonso García, Jesús Serrano, Pedro Tuyet, José Alaberne, Francisco Sevilla, José Luis Ramírez.

R.I.P.

[A mano] Corregidos Alabern y Palencia: Valen

Francisco Pajares.

[Francisco Pajares Liébana aparece como prefecto de estudios del seminario de Santander en la Memoria de la tercera asamblea  de Seminarios, Salamanca 1949, publicada en 1951 por Sever-Cuesta (Valladolid), página XXI. El 11 de setiembre de 1945 pronunció una oración fúnebre por Quevedo en los solemnes funerales organizados por la Sociedad de Menéndez Pelayo. Probablemente el sacerdote castrense Albino P.L. era su hermano.]

71 mártires ya beatificados nacieron o murieron en la provincia de Cantabria; otros 80 están en proceso de beatificación y 62 eclesiásticos citados en la documentación de la Causa General no están en proceso de beatificación, hasta sumar 213.

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