Propaganda de HazteOir.org en ABC y La Razón el 2 de enero de 2017.

Infocatólica, Luis Fernando Pérez Bustamante y el Yunque Luis Fernando Pérez Bustamante, hasta hace poco director del portal Infocatólica, opina en su blog que el Yunque debe "desaparecer o regularizarse"

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Luis Fernando Pérez Bustamante es una de esas personas a las que uno desearía -yo desde luego- no llevar nunca la contraria, pero esta vez tengo que negar las dos opciones que propone, ya que pienso que el Yunque no va ni a desaparecer ni a regularizarse. Antes de contradecirle, eso sí, le reconozco un gran mérito por hablar sobre el Yunque en su blog de Infocatólica, en unos términos que explica y  matiza José Luis Navarro en el blog Conozca el Yunque.

Luis Fernando P.B. dedicó al Yunque una entrada de su blog el 29 de diciembre de 2016.
Luis Fernando P.B. dedicó al Yunque una entrada de su blog el 29 de diciembre de 2016.

Arriba puse los vínculos y ahora resumo lo esencial, por si decae la perseverancia del lector: el exdirector de Infocatólica reconoce que el Yunque existe y que es perjudicial para la Iglesia; Navarro aporta que no es cierto que haya caza de brujas contra el Yunque y que el deseo de Luis Fernando de “salvar lo salvable” al proponer su “regularización” es inútil, porque si dejara de ser sociedad secreta, el Yunque dejaría de existir…

No mentirás, no tomarás el nombre de Dios en vano

Ahora que se han cerrado los comentarios a la entrada de blog, me parece momento oportuno para añadir desde aquí modestamente el mío. Cierto que hay personas que colaboran con el Yunque llenos de buena intención, y estos deben ser sin duda la razón de esa denuncia de supuestas cazas de brujas, particularmente el empleado que comparte Infocatólica (a la sazón su director) con HazteOir.org, la principal tapadera del Yunque.

Pero la existencia de personas que han sido engañadas o se engañan a sí mismas creyendo que el fin justifica los medios (“alguien tiene que hacerles frente”, “ellos son los únicos que se atreven a plantar cara”, “son los más activos”), no convierte esa mentira en verdad: el fin no justifica los medios, o, para ser exacto, además del fin, también los medios deben ser buenos, porque sí, el fin es aquello a lo que se ordenan los medios, y en ese sentido el fin sí justifica, da sentido, a los medios… pero si los medios son malos, malos se quedan, y arrastran al lado oscuro a toda la acción humana, incluida esa buena intención.

Y de mentiras es de lo que va el Yunque: de la mentira justificada como medio lícito. De nada más, y en esto quisiera aportar un modesto matiz también a José Luis Navarro, ya que el Yunque no es malo por ser secreto, sino por mentir. El secreto es necesario, y obligatorio, para muchas cosas, lo que no es necesario ni lícito es recurrir a la mentira para PROTEGER el secreto. Y esto es lo que hace el Yunque.

Como la primera imagen del blog de Luis Fernando (empezando por la izquierda) es del beato John Henry Newman, me recuerda las páginas del libro El Yunque en España en que el futuro santo inglés se defiende de las acusaciones de justificar la mentira, asegurando que en ese punto él sigue la tradición de su país, y no el ejemplo de quienes pretendieron que los católicos tenían derecho a mentir, siempre que fuera por la gloria de Dios…

La Iglesia, dispensadora de la misericordia, ante determinados casos no emite severos juicios contra quienes mienten para salvar la vida o evitar graves peligros morales, pero aconsejar, lo que es aconsejar, solo aconseja decir la verdad, hasta llegar al martirio, aunque este no es obligatorio.

Pero vamos, que lo que se nos ha colado por esa rendija es algo mucho más gordo que la duda entre el martirio y la mentirijilla, pues el Yunque es la justificación sin límite de cualquier mentira; y claro, no hay más remedio que cierto contacto con la realidad para asentir a esto, así que me limitaré a dos ejemplitos que salieron a relucir en los juicios civiles en torno al yunque en 2014: el del responsable del Yunque que, tras haber negado su pertenencia ante una persona con quien trabajaba, un día le revela que sí, el Yunque existe y él es miembro, pero que tenía derecho a negarlo porque, siendo el Yunque “en realidad” bueno, no es esa imagen mala que se da de él y por tanto él podía decir sin inmutarse que no pertenecía a eso. Segundo, la yunquera que al ser interpelada sobre las actividades que con menores desarrollaba en un colegio sin conocimiento de los padres, al mismo tiempo que lideraba una plataforma que supuestamente defendía el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones, responde: “es que los otros padres no son como nosotros“. Es decir, yo poseo la verdad y el derecho, y además lo administro.

Los católicos no monopolizamos derechos, en todo caso deberíamos ser más conscientes de nuestros deberes… Y no tenemos derecho a tratar a los demás como marionetas en función de lo que nos dé la gana que tengan derecho a saber. Mentir es pecado y punto. Y cuando la mentira se pretende justificar porque se ha hecho un juramento para proteger el secreto, se hace mentiroso a Dios, es decir, se provoca el escándalo que lleva a la gente a pensar que los católicos justifican la mentira.

Propaganda de HazteOir.org en ABC y La Razón el 2 de enero de 2017.
Propaganda de HazteOir.org en ABC y La Razón el 2 de enero de 2017.

Y si denunciar este escándalo es una caza de brujas, ahí solo puedo decir a Luis Fernando, que venga Dios y lo vea. Porque que unas personas vengan diciendo: nosotros somos los mejores católicos y los más activos, así que nos tenéis que dejar trabajar con vosotros, y luego al poco rato nos tenéis que dejar presidir vuestras plataformas, porque nos sacamos de la manga el apoyo de millones de seguidores. Y que podamos pedir dinero en nombre de Dios y “nuestros valores” a los católicos. Y que nadie pregunte en qué nos gastamos los cuartos (del orden de entre 50.000 y 100.000 en un solo día para asegurar que HazteOir.org ha salvado al Cardenal Cañizares, la Semana Santa y hasta a un empleado de Balearia que no quiso hablar catalán, proezas que solo un niño creería merecen ese gasto, aunque por cierto las imágenes que incluye la publicidad no sean aptas para niños). Y si no aceptas, ¡ay!, estás creando división y me impides trabajar solo porque soy católico…

Si alguien se siente injustamente acusado de apoyar al Yunque, puede fácilmente desmarcarse -incluso desvincularse, si la acusación era cierta- reconociendo la existencia del Yunque, como ha hecho Luis Fernando Pérez  Bustamante, y/o la pertenencia de ciertas personas, probadas por testimonios fiables conforme a sentencia judicial; esa es la prueba del algodón que no aceptan pasar los yunqueros y quienes les apoyan.

En cuanto a que el Yunque desaparezca, ya decía San Pablo que el que no trabaje que no coma, pero el gorroneo irá siempre asociado a la Iglesia y ni siquiera de estas rémoras espirituales puede uno pensar que se vaya a librar la Iglesia: al que no pide voluntariamente irse, mientras le quede un resquicio de fe, la Iglesia no lo echa, que con Lutero y Enrique VIII ya fue suficiente… Pero entre cazar a las brujas y dejarlas revolotear con sus escobas barriendo tejados, suelos, cepillos y bolsillos, en las iglesias, hay como varios puntos intermedios. Feliz 2017.

Volviendo a regañadientes -a cuenta de otra entrada de blog de Luis Fernando- sobre el tema de la caza de brujas, me pregunto cómo puede dormir tranquilo alguien que, a fuerza de criticar continuamente al Papa -por mucho que tenga en su entorno gente tan criticable como el cardenal Kasper– provoca comentarios como el de un tal Albert que dice: “Es desesperante ve la falta de reacción –la cobardía– de obispos, sacerdotes, órdenes religiosas y movimientos católicos. He decidido por este motivo abandonar el movimiento al que pertenezco desde hace 25 años, ya que por cobardía siguen asegurando que Amoris Laetitia es perfectamente conforme al magisterio. Hay que hacer algo. Por poner una nota de humor en en panorama tan lúgubre, propongo enviar al papa el retrato de LF. A lo mejor recapacita y entonces exclamaremos ¡alabado sea el Señor!”.

Un comentario en “Infocatólica, Luis Fernando Pérez Bustamante y el Yunque Luis Fernando Pérez Bustamante, hasta hace poco director del portal Infocatólica, opina en su blog que el Yunque debe "desaparecer o regularizarse"

  1. No, el principal problema del Yunque no es ir contra el segundo o el octavo mandamiento, o causar ir contra el cuarto en último término. El principal problema es que va directamente contra el primero. La primordialidad se convierte en idolatría y culto de su organización. No se busca la Voluntad de Dios, sino hacer lo que es mejor para su organización -que lo manda alguien que se desconoce-, y da igual que haya que pasar por encima de personas -que dejan de ser fines en sí mismos- o actuar al margen de la Iglesia constituida por Jesucristo.

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