¿Habrá algo que no sea capaz de manipular el Yunque?

El Yunque y la fiesta de la banderita Ojalá que no sean muchos los descerebrados que caigan en las redes de quienes manipulan hasta la banderita de España

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¿En qué se diferencia el Yunque de los descerebrados que convierten un espectáculo deportivo en una provocación con sus esteladas? En que se pretenden cristianos, y por tanto pecan doble, porque esgrimen para dividir lo que debía unirnos, y lo hacen a conciencia, no porque les importe España, sino por ver si pescan a algún incauto. Y a eso le llaman España generosa.

A río revuelto, ganancia de pescadores, y entre los ánimos exaltados, ganan adeptos los que creen en el conflicto, el odio y las peleas para resolver las diferencias; los que al principio creían en unas ideas -que no en las Tres Personas de la Santísima Trinidad, cuya solemnidad hoy celebramos- y querían imponerlas, y que como todo lo que es solo humano, terminan por creer solo en sí mismos y por querer imponerse a sí mismos.

Al revés que los católicos, que compartimos sólo un núcleo de verdades de fe y dejamos el resto a la opinión y la libre argumentación, esta gente exige en nombre de la fe una adhesión incondicional a todas y cada una de las consignas, por absurdas que terminen siendo. En fin, yo puedo repetir mil veces lo que ya he escrito en El Yunque en España, pero mientras no hablen quienes tienen que hacerlo, seguirá siendo la sociedad secreta que divide a los católicos… Qué pena, tantas personas reducidas a la condición de imbéciles que siguen consignas irracionales.

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Un comentario en “El Yunque y la fiesta de la banderita Ojalá que no sean muchos los descerebrados que caigan en las redes de quienes manipulan hasta la banderita de España

  1. Santi, lo veía venir,… ¿recuerdas cómo usaron la coronación de Felipe VI con encarte en Abc (y de paso comprar a prensa para que les apoye ya que solo les queda el autobombo Actuall)? Pues esto igual es aprovechar la actualidad para hacerse imprescindibles salvapatrias donde nadie les ha dado vela en ese entierro.

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