Yunque-Tournée de Velasco Arzac: ¿Normalizamos relaciones con el diablo? El único lugar donde los católicos podemos poner al diablo es bajo los pies de San Miguel

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En noviembre pasado, el jefe del Yunque mexicano Guillermo Velasco Arzac vino a España con la pretensión de entrevistarse con los obispos y “normalizar relaciones”.

La mayoría de los obispos se negaron a recibir a Velasco Arzac (alias Jenofonte en El Yunque) y por quienes le recibieron se sabe que su pretensión era la de “normalizar” relaciones con el episcopado español. Estas relaciones habrían resultado dañadas al destaparse, gracias a lo publicado en Aleteia sobre el Yunque por Santiago Mata y por el obispo Rico Pavés -y más tarde por este en Palabra-, la relación con el Yunque de las tapaderas que presiden miembros de esa sociedad secreta (Ignacio Arsuaga-Hazte Oír, Jaime Urcelay-Profesionales por la Ética, Eduardo Hertfelder-Instituto de Política Familiar).

Para recuperar la confianza de los obispos, Velasco Arzac no tuvo reparo en admitir que la Organización del Bien Común es idéntica al Yunque, algo que se había negado en el llamado juicio de Leblic, donde esta asociación se defendió, junto a las otras tres tapaderas citadas, de estar controlada por el Yunque. Una cesión bien pequeñita, a cambio de salvar las otras tapaderas, más la no citada Citizen Go, presentada al exterior como asociación internacional, aunque en realidad sea una mera fundación de Hazte Oír.

Velasco Arzac admitió que el destape de la relación entre el Yunque y estas asociaciones les había causado graves alteraciones (que yo no llamaría daño ni perjuicio, pues decir la verdad siempre es un bien) en otros países, particularmente en Chile, donde hasta ahora los obispos habían entrado cómodamente al trapo de las tapaderas del Yunque.

Y mientras a los obispos españoles el Yunque les ofrecía zanahorias, el palo para Aleteia: en el momento de las citadas publicaciones, Ignacio Arsuaga viajó a Francia para entrevistarse con un importante patrocinador de dicha web y amenazarle con el poder de los apoyos mexicanos del Yunque y con pleitos contra Aleteia que aún no se han materializado.

El demonio se revuelve, pero por mucho que lo haga sigue siendo cierto que el único lugar donde le corresponde estar es bajo los pies de San Miguel, y que decir la verdad sobre el Yunque cuanto antes y en cuantos más lugares se pueda, es la única normalización.

Como consecuencia de este viaje, hay quien piensa que el jefe máximo del Yunque ya no es Bernardo Ardavín, sino Velasco Arzac, pero en ese punto no me manifiesto, los expertos mexicanos serán quienes puedan informarnos sobre si ha habido tal relevo.

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