Paso de la Santina por Infiesto el 3 de julio de 1939 a su regreso de Francia (http://parroquiaparres.blogspot.com/2014_07_01_archive.html)

La persecución religiosa en el Norte republicano Resumen sobre la persecución religiosa en el Norte republicano (País Vasco, Asturias y León, falta Santander) en la Causa General

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Resumen sobre la persecución religiosa en el Norte republicano que aparece en el legajo 1343 de la Causa General, expediente 6, folios 1 al 21.

[Folio 2]
CAUSA GENERAL DE OVIEDO
Relación numérica de sacerdotes y religiosos asesinados durante la dominación marxista en la provincia de OVIEDO.
Sacerdotes 116
Dominicos 10
Agustinos 2
Capuchinos 7
Benedictinos 1
Paules 1
Carmelitas 1
Pasionistas 2
[Folio 3]
CAUSA GENERAL DE LEÓN
RELACIÓN NUMÉRICA DE SACERDOTES Y RELIGIOSOS ASESINADOS DURANTE LA DOMINACIÓN MARXISTA EN LA PROVINCIA DE LEÓN
Sacerdotes 4
[Folio 4]
CAUSA GENERAL DE ÁLAVA
Relación numérica de sacerdotes y religiosos asesinados durante la dominación marxista en la Provincia de ÁLAVA.
Sacerdotes 3
[Folio 5]
CAUSA GENERAL DE GUIPÚZCOA
Relación numérica de sacerdotes y religiosos asesinados durante la dominación marxista en la provincia de GUIPÚZCOA.
Sacerdotes 4
Paúles 1
Mercedarios 1
[Folio 6]
CAUSA GENERAL DE VIZCAYA
Relación numérica de sacerdotes y religiosos asesinados durante la dominación marxista en la provincia de VIZCAYA.
Sacerdotes 32
Carmelita Descalzo 1
Camilo 1
Dominicos 2
Marianista 2
Franciscano 1
Seminarista 1
Religiosos (No consta congregación) 2
[Folio 10]
INFORME SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN LA PROVINCIA DE ASTURIAS
La persecución religiosa en la provincia de Asturias, durante la dominación marxista, puede calificarse de durísima.
Ya en la revolución de Octubre del año 1934, se había manifestado, por parte de los elementos revolucionarios, un marcado odio a todo lo religioso.
En estos sucesos, fueron asesinados un gran número de sacerdotes y religiosos, algunos en circunstancias verdaderamente trágicas, que por fortuna, no tuvieron imitación durante la dominación marxista antedicha. Entre las víctimas de estos sucesos, figuran el Sr. Provisor del Obispado, Secretario de Cámara y Gobierno del mismo y un canónigo de la Catedral de Ovetense. Fueron incendiadas gran número de iglesias y destruida con dinamita la Cámara Santa de la Catedral ovetense, de inapreciable valor artístico.
Este odio contra la Religión y las cosas sagradas, fue fomentado, desde el primer momento en que, derogadas las medidas prohibitivas implantadas por el Gobierno del General Primo de Rivera y restablecidas las libertades de expresión -oral y escrita- los elementos socialistas e izquierdistas de la provincia, se lanzaron a una propaganda desbocada, en la que todos, como respondiendo a una consigna, atacaron a la Iglesia y a sus representantes. El periódico socialista “Avance”, que se editaba en Oviedo, se distinguió en su sectaria y calumniosa campaña. Todo ello, excitó los odios del populacho, que dio rienda suelta a sus instintos, en cuanto se creyó que los resortes preventivos y coactivos de la autoridad, habían sido rotos o relajados.
Con este precedente, a nadie puede extrañar, que habiendo quedado la provincia entera, el 18 de julio, a excepción de la ciudad de Oviedo, en poder de los elementos que integraban el llamado Frente Popular, se desencadenara una tremenda persecución contra la Iglesia.
Ciento diez y seis sacerdotes, cuyas muertes han sido debidamente constatadas por la Causa General, fueron asesinados. Veinticuatro religiosos, pertenecientes a distintas Órdenes, corrieron igual suerte. Sufrieron distintas persecuciones -encarcelamientos, malos tratos, saqueos en sus propiedades privadas, vejaciones de todo género- cuatrocientos diez y seis sacerdotes y veinte religiosos. 36 religiosas fueron igualmente objeto de persecución, así como 20 religiosos. Consiguieron permanecer ocultos en casas particulares, viviendo en continuos sobresaltos o lograron pasarse a campo nacional, 45 sacerdotes.
Fueron destruidas 249 iglesias parroquiales; 321 saqueadas; 26 profanadas y 7 deterioradas. Capillas particulares, fueron destruidas 180; 323 saqueadas; 35 profanadas y 6 deterioradas. En cuanto a iglesias o capillas pertenecientes a órdenes religiosas, fueron saqueadas 14 y profanadas 2 de religiosos y una destruida y 5 saqueadas, de religiosas.
Del Seminario de Valdediós -sito en el término municipal de Villaviciosa- fueron perseguidos 5 profesores religiosos y 4 estudiantes. Los daños ocasionados en este Seminario, asciende, según valoración hecha en el año 1942, a 140.000 pts. Los daños causados, en Iglesias, Conventos y Colegios de Religiosos, según valoración efectuada por los Sres. Curas Párrocos y Directores, en la misma fecha, asciende a 6.192.060 pts.
Como se ve, el número de iglesias destruidas es enorme. La mayoría lo fueron por incendio. Algunas voladas con dinamita. En el derribo de muchas iglesias parroquiales, se empleó, para herir sus sentimientos, a personas destacadas por su significación religiosa. Tal ocurrió, entre otras, en la de La Felguera, en el término municipal de Langreo, en cuyo pueblo se obligó a trabajar en el derribo a los miembros de Acción Católica.
Las iglesias que no fueron destruidas en su totalidad, fue porque estimaron que podía prestarles algún servicio. Y las que fueron respetadas, en escaso número, debieron su salvación al hecho de haber estado escasísimo tiempo en poder de los marxistas o por estar situadas en lugares apartados, cuyos feligreses no eran hostiles a la Religión.
[Folio 11]
Otras muchas Iglesias fueron destinadas a usos profanos, como ocurrió en las siguientes parroquias: Pajares (destinada a cuadra); Miyares (convertida en fábrica de cartuchos de guerra); Somió (convertida en garage y luego en fábrica para cargar cartuchos de guerra); Campomanes (convertida en cuadra para guardar el ganado lanar que los milicianos robaban en los puertos de la provincia de León); San Juan del Priorio (convertida en cuadra); Lena (convertida en cárcel, y luego destruida totalmente); Tuiza (convertida en cuartel); Llanos de Somerón (Almacén del comité de abastos y salón de baile); Laviana (primero cárcel y luego depósito de cemento); Turón (domicilio social de la C.N.T.); Anayo (domicilio del comité de guerra, carnicería y luego cuartel); Villanueva de Teverga (depósito de material de guerra); Mieres (fábrica y almacén de explosivos); Bustiello (fábrica de bombas); Siero (depósito de municiones); Villamayor (esta iglesia había sido inaugurada el día 28 de junio de 1936; en los primeros momentos fue convertida en cuartel y luego en fábrica de municiones, para lo que abrieron en los muros grandes ventanales); Alesga de Teverga (cuadra cuyos pesebres fueron construidos con maderas procedentes de los retablos); Collado de Lieres (comité de abastos); San Juan de Villa, en Avilés (cooperativa); Villapérez (establo de mulos); Barca de Tineo (local de reuniones del comité de guerra); Pigueces (cuadra y cuartel); Cangas de Onís (cuartel); Pintueles (centro de recreo en el que se celebraron varios mítines); Celorio (dormitorio de refugiados); Huerces (almacén de materiales); Villardevildos (cuartel y cárcel); Vega de Aller (depósito de municiones); Borines (salón de baile; luego cuartel y depósito de municiones); Cofiño (cuadra para ovejas); Collía (depósito de municiones); Trubia (local del comité y cuartel); Cornellana (cárcel); San Tirso de Candamo (cuadra); Abamia (cárcel); Carreña de Cabrales (cárcel); Pravia (garage); San Román de Villa (centro de reunión de los vecinos y depósito de víveres); Caces (cárcel); Vega de Rengos (cárcel); Cereceda (centro de reunión del comité y de los sindicatos); Trubia [bis] (cárcel y cuartel ); Cudillero (cárcel); Figaredo (cárcel y cuartel); Santa Cruz de Llanera (cárcel); Carranza (centro marxista).
La mayoría de las iglesias que fueron destruidas, fueron primeramente saqueadas. Las imágenes, destruidas, y algunas, objeto de escarnio y burla. En la de Udrión de Trubia, sacaron al campo de la iglesia la imagen de Ntra. Señora del Rosario y la apalearon hasta cansarse, según informa el señor cura párroco. En la de Pruvia, se organizó un baile, al que asistieron los elementos socialistas, revestidos con ornamentos religiosos. En la de Paredes de Luarca, pisotearon las sagradas formas y salieron a la calle en son de mofa, vestidos con ornamentos religiosos, remedando procesiones. En la de Taranes, hicieron sus necesidades en la pila bautismal. Los muros que habían quedado, después de la destrucción de la iglesia de Vega, en Gijón, fueron derruidos para emplear sus materiales en el arreglo de un cercano campo de aviación. Igual profanación de la pila bautismal, que en Taranes, tuvo lugar en la iglesia de Nembra, en Aller. En Valle, en Candamo, después de una pública befa, colgaron de un árbol la imagen de Cristo crucificado. Y en Torazo, en Infiesto, utilizaron el armonium de la iglesia, para amenizar bailes públicos, celebrados en la sacristía.
Los ornamentos religiosos fueron destruidos -principalmente quemados- en la mayoría de las iglesias incendiadas o profanadas. Se perdieron algunos de gran valor. Los archivos parroquiales fueron también, en su mayoria, destruidos, desapareciendo documentos interesantísimos para la historia asturiana.
Con la destrucción de muchas iglesias, sufrió el tesoro artístico nacional un rudo golpe. Algunas de las destruidas eran monumento nacional. Entre ellas se encuentra la de Narzana, en Siero, en la que con mazas, destruyeron las tallas en piedra de su portada. La iglesia de Santa María, en Villaviciosa, de la que sólo quedaron los muros, era también monumento nacional. Y en la ermita de Santa Cruz, en Cangas de Onís, edificada sobre un dolmen céltico, quedó destruida la milenaria lápida que atestiguaba su fundación por el rey asturiano Don Favila.
También los sepulcros parroquiales fueron objeto de profanación, acaso por la creencia de que en ellos podrían guardarse alhajas u objetos de valor. Así ocurrió en la iglesia de San Nicolás, en Avilés, en la que fue profanado el sepulcro de Pedro Menéndez, fundador y conquistador de la Florida, cuyos restos fueron esparcidos por el suelo. En Argüelles de Siero, sa-
[Folio 12]
caron de sus sepulcros varias momias; a una de ellas, la cortaron la cabeza, dándose la circunstancia, según afirma el párroco, de que por el estado de conservación de los restos, daba la impresión de que la muerte había sido reciente; pertenecían a señores de viejas casas de la parroquia.
Un hecho singular, acaecido en el pueblo de Luanco, demuestra el odio religioso del marxismo. Se veneraba de muy antiguo en la iglesia, encerrada en una urna cubierta por un cristal, el cuerpo incorrupto de Santa Clementina. Un médico marxista, Manuel Carbajal Santos, después de haber sido destruida la urna y arrojados entre excrementos los venerados restos, seguramente con el propósito de destruir la creencia en su incorruptibilidad, cortó dos dedos de una mano y los envió a un Laboratorio de Gijón para su análisis. Nada se supo del resultado de éste, lo que parece indicar que les fue adverso. A la liberación pudieron recogerse algunos trozos del sagrado cuerpo, que aún se conservan en la parroquial.
Los santuarios más venerados de Asturias, fueron igualmente profanados, con el propósito de herir, al pueblo creyente, en sus más caros sentimientos.
Covadonga, Santuario Nacional, fue también objeto de profanaciones y despojos. La Virgen de Covadonga, patrona de Asturias, desapareció, si bien más tarde fue recuperada en el desván de la que había sido Embajada de España en París y restituida, en forma triunfal a su secular trono. La sala de joyas, fue por completo saqueada, perdiéndose alhajas, que habían sido ofrecidas como ofrenda a la Virgen, por un valor incalculable. La Cueva, destruida, hasta tal punto, que fue necesario realizar una reforma completa de la misma. La Basílica, fue convertida en salón para reuniones políticas y al final, su cripta, destinada a depósito de municiones. En ésta fue profanado el sepulcro de don Alejandro Pidal.
La ermita del Ecce-Homo, en Noreña, en la que se veneraba una imagen considerada como muy milagrosa y a que existía gran devoción en toda la provincia, fue saqueada. A las 16 horas del día 27 de agosto de 1936, fue sacada la imagen y colocada en un montón, fuera del recinto, en unión de otros ornamentos sagrados. Prendido fuego al montón, la imagen no ardía y entonces el dirigente rojo José Cueto Blanco, disparó su pistola contra la sagrada imagen, al tiempo que profería groserías y blasfemias. Al estar la imagen rodeada de llamas, se levantó por tres veces, según refiere el testigo presencial Rafael Colunga Redondo. Entonces, colocaron sobre ella un madero de gran peso, logrando su destrucción. Desaparecieron miles de exvotos que pendían de las paredes.
En la Iglesia de Candás, existía una imagen del Santo Cristo, muy milagrosa y que era visitada anualmente por miles de peregrinos de Asturias y aún de fuera de la provincia. Fue arrojada a la calle, desde el balcón del camarín. Al arrojarla, el individuo que lo hizo, dirigiéndose a las gentes, que fuera esperaban, pronunció las siguientes palabras: “Ahí va eso”. Fue llevada al campo de fútbol, obligando a los niños a pasar delante de ella, a blasfemar y a apedrearla. Separaron la cabeza del tronco, jugaron con ella al fútbol y luego la quemaron. Las riquísimas ropas del santuario, quedaron destruidas y se perdieron más de 4.500 ex-votos.
En Avilés, fue igualmente destruida la imagen de Jesús de Galiana, de enorme valor artístico y muy venerada en la localidad.
En Villaviciosa, la venerada imagen de la Virgen de Lugás, fue salvada gracias al heroismo de una devota que la ocultó en su casa. Su templo fue completamente destruido.
La imagen del Cristo del Socorro, de Luanco, patrono de los pescadores y muy venerada por estos, fue quemada en la playa.
El santuario de la Virgen del Alba, en Quirós, popularmente venerada en aquellos contornos, fue destruido y la imagen decapitada.
También fue destruido el santuario de los Mártires de Valdecuna, en Mieres, levantado en honor de los mártires San Cosme y San Damián, cuyos restos fueron trasladados hace muchos años, desde el mismo, a la catedral de Oviedo; las imágenes, fueron salvadas, pues el párroco tuvo la precaución de enterrarlas.
Igualmente fue profanada la Cueva de la Virgen en Infiesto y destruidos los santuarios muy populares de la Virgen del Cébrano y el de la Carrea en Teverga, cuyas veneradas imágenes fueron destruidas.
La residencia de los P.P. Jesuitas, en Gijón fue incautada y convertida en prisión de mujeres y la iglesia del Sagrado Corazón, adosada a la misma, en cárcel de hombres, habiéndose desmontado de la torre de ésta, la imagen del Corazón de Jesús, que dominaba toda la villa. La iglesia de los P.P. Pasionistas de Mieres, así como su residencia, fue también prisión de elementos derechistas.
En el “Boletín Oficial”, que en Gijón publicaba el llamado Gobierno de
[Folio 13]
Asturias y León, se publicó con fecha 21 de setiembre de 1936, un Decreto del Departamento de Instrucción Pública, ordenándose que todas las escuelas servidas hasta entonces por instituciones religiosas, pasasen a disposición del mismo, considerándose a todos sus efectos como vacantes de nueva creación. Se ordena también que los Delegados municipales de Partido, procedan a la incautación de los edificios y material escolar, si ya no lo hubieren hecho, formalizando la incautación ante el Departamento de Hacienda y remitiendo copia del acta de incautación. La orden fue cumplida, aún cuando muchas incautaciones ya habían tenido lugar con anterioridad.
Durante la dominación marxista en Asturias, se publicaron en la prensa numerosos artículos y caricaturas, ofensivas para la Iglesia. Aparecían con gran frecuencia en los periódicos “Avance” y “C.N. T.”, organos, respectivamente, del partido socialista y de la Confederación General del Trabajo, que se publicaban en Gijón.
En casi todas las iglesias y capillas particulares, fueron quitadas las campanas, por orden del titulado Gobierno General de Asturias y León, con el fin de utilizar sus materiales en la fabricacion de cañones y armas de guerra.
Fueron muchísimos los asesinados, por su condición de católicos y como elementos rectores y miembros destacados de la Adoración Nocturna, Acción Católica y Juventudes Católicas.
En el término municipal de Aller, se registraron nada menos que 184 asesinatos y un gran porcentaje de esta cifra corresponde a miembros de los Sindicatos Católicos de Mineros, que desde hace muchos años, venían sosteniendo violentas luchas con el Sindicato Minero Asturiano, de significación socialista, las que culminaron en la defensa que en la revolución del 34, hicieron aquellos del local social de Moreda.
[Folio 14]
INFORME SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN LA PROVINCIA DE LEÓN
La persecución religiosa en la provincia de León, presenta características iguales a la de la provincia de Oviedo, con la natural diferencia en cuanto a su extensión, ya que solo los pueblos de la parte septentrional de la misma, quedaron desde el primer momento en poder de las fuerzas marxistas.
Fueron asesinados cuatro sacerdotes; 37 perseguidos, consiguiendo 8 permanecer ocultos o pasar al campo nacional.
Once iglesias parroquiales fueron destruidas; 56 saqueadas y 11 profanadas.
En cuanto a capillas particulares, se registran 7 destrucciones; 11 saqueos y tres profanaciones.
Las iglesias destruidas, en general, fueron incendiadas, así como los ornamentos sagrados, retablos y mobiliarios.
La valoración de los daños, hecha por los señores curas párrocos, en el año 1942, se eleva a 1.734.910 pesetas.
En cuanto a daños de carácter artístico, señalan los titulares de las parroquias la desaparición de antiguos cuadros, tenidos por obras de verdadero mérito, pero cuyos autores y valor no señalan.
En esta provincia, se registra el hecho de que en muchas iglesias fueron robados los copones, con las Sagradas Formas y en el pueblo de Ventorrilla, los profanadores llegaron a repartírselas entre ellos, en medio de un gran escándalo.
Muchas iglesias, no destruidas o sólo deterioradas en parte, fueron dedicadas a usos profanos. Así vemos que la del Real Monasterio de Arbas, las de Busdongo, Fontún, Pontedo, Tonín y Pendilla, sirvieron de establo para guardar el ganado de los vecinos o de propiedad de las fuerzas rojas; la Villamartín del Sil, convertida en carnicería y matadero, registrándose, igualmente, los siguientes destinos profanos: Sorbeda (depósito de armas y víveres); Pola de Gordón (cuadra y garaje); Villamanín (garaje); Villanueva del Portedo (salón de baile; la imagen del titular, San Andrés Apóstol, fue destruida a pedradas); Villasimpliz (almacén de víveres); Carbonera (pajar); Buiza (almacén de patatas).
El Santuario de Nuestra Señora de Carrasconte, en la parroquia de Piedrafita, fue igualmente profanado, quemando la venerada imagen, en la noche del 27 de julio del año 1936.
En el Real Monasterio de Arbas, las fogatas encendidas en el interior de la Iglesia, que es monumento nacional, produjeron el agritamiento de sus paredes.
En casi todas las iglesias y capillas destruidas o saquedas, fueron llevadas las campanas, obedeciendo instrucciones del Gobierno de Asturias y León, del que dependía el territorio, para la fabricación de cañones y material de guerra.
[Folio 15]
INFORME SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN LA PROVINCIA DE ÁLAVA
Tres sacerdotes fueron asesinados en zona roja de Alava. D. Gregorio Ramírez y D. Nicasio Nafarrete asesinados en Ayala, y D. Fabian Legorburu Axpe, cura de Llodio.
En cuanto a daños materiales fueron causados en la iglesia de Madaria (20.000 pts); santuario de Nª Sª de Echauren (40.000 pts); en dos iglesias de Cigoitia (70.000 pts y 80.000); en la iglesia de Inosa (18.000 pts) y ermita de S. Prudencio de Lezama (5.000 pts).
No constan otros atentados, sacrilegios o persecuciones graves de tipo religioso, salvo el robo de alhajas en la parroquia de Llodio, por importe de medio millón de pesetas.
[Folio 16]
INFORME SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN LA PROVINCIA DE GUIPUZCUA [sic]
No puede perderse de vista en toda la información de la Causa General de Guipuzcoa dos hechos de singular relieve que afectan de manera indudable y principalísima a toda la actuación roja de la provincia.
Uno de ellos el corto periodo de su dominio, pues sabido es, que la lucha en la capital entre las fuerzas del Ejército y los marxistas duró casi todo julio de 1936 y el 13 de septiembre del mismo año, entraron victoriosas las tropas Nacionales. En la provincia el avance de las fuerzas fue progresivo y el 22 de septiembre practicamente se había liberado en su totalidad.
En tan corto espacio de tiempo -escasamente dos meses- y preocupados por las actividades de la guerra y aplanados por la derrota constante en todos los frentes (que les hacía preveer el desastre), sus instintos no asomaron en la plenitud de otras provincias cuyo panorama era diferente, pero no obstante, no pudieron disimular cual era el odio de los marxistas contra la Religión y sus ministros, y que fue evidentemente frenado por esto otro hecho a que nos hemos referido; el de que sus aliados los separatistas (que representaban la mayoría en el país) eran eminentemente católicos. Como los necesitaban para la lucha que veían perdida, no dudaron en congraciarse con ellos.
Así se esplica el comportamiento correcto con el Exmº Sr. Arzobispo de Valladolid D. Remigio Gandásegui, que hallandose en la Clínica de San Ignacio fue detenido el 19 de agosto de 1936, llevado a las 11 de la mañana al Convento de Miracruz -convertido en checa- siendo puesto en libertad en la tarde del mismo día sin haber sido objeto de malos tratos, aun cuando lo fue de incorrecciones su secretario también sacerdote.
Lo mismo puede decirse respecto al trato dado en general a los religiosos y sacerdotes, pues si bien es cierto que la mayoría de ellos fueron detenidos, no sufrieron malos tratos de obra, aunque sí tuvieron que soportar groserías e insultos propios de la incultura y mentalidad de los rojos que venían fomentados por la prensa marxista y sus dirigentes.
Así no sorprende el que la Junta de Defensa de Guipuzcoa publicase en el mes de agosto una nota en la Prensa y Radio que decía “Ante la amenaza facciosa de bombardear Irún, contra todo derecho de gentes, se advierte al enemigo que las familias más expuestas son las de derechas. Por otra parte se advierte también que los rehenes derechistas, entre los que se encuentran Víctor Pradera, Honorio Maura, el Obispo de Valladolid, etc. se encuentran en la ciudad de Irún y serán los primeros en sufrir los efectos del bombardeo…”, bien es verdad que esta excitación al crimen que tuvo los resultados pretendidos más adelante, no se llevó a efecto de momento, pues el Excmº Sr. Arzobispo de Valladolid no salió de la Clínica donde se encontraba.
De ese odio contra la Religión y sus representantes hay numerosas pruebas y el 13 de agosto de 1936 publicaba un Decreto en la Gaceta de Madrid en el que se decía en su artículo primero “Quedan clausurados, como medida preventiva, todos los establecimientos de las Órdenes y Congregaciones Religiosas existentes en España, que de algún modo hubieran intervenido en el presente movimiento”.
En el Diario “Frente Popular” de 2 de agosto de 1936, publicado en San Sebastián puede verse un artículo titulado “la carlistada” en el que se dice: “ahora como entonces son los santificados curas los que capitanean las guerrillas. Estos colegas de Santa Cruz parecen tener el propósito de superar las “Gestas” de aquel sacerdote que olvidando su sagrada misión experimentaba un placer con sus horripilantes actos que transpasaban los límites de la perversión.
[Folio 17]
En el mismo periódico, el 9 de agosto, bajo el epígrafe “la colaboración del clericalismo con el movimiento, se dice: “en los distintos frentes de combate, nuestras fuerzas han cogido cadáveres de sacerdotes que combatían con los facciosos. El Obispo de Mallorca, instruia a los rebeldes para el mejor éxito de ataque. Desde Iglesias y conventos se ha disparado contra el pueblo, y los templos fueron nidos de fascistas. La neutralidad de la Iglesia con relación de las luchas políticas no solo ha sido violada por sus autoridades, sino que éstas han sido beligerantes con las armas en la mano; los eclesiásticos españoles se declararon en rebeldía y tomaron parte en la violencia. Esta conducta ha creado a la Iglesia en España una situación bien distinta a la que tenía al advenimiento de la República. Por lo pronto la sustitución de la enseñanza, que encontraba resistencia durisima por parte de la docencia confesional, se hará automáticamente aprovechando los edificios e instalaciones que ésta utilizaba. Del mismo modo habrá que dar empleo a otros bienes del clero. Comprendiendolo así el pueblo, que ha medido el alcance de la colaboración clerical en el complot contra la república, ha pensado desde el primer momento en utilizar algunos de estos edificios para atenciones urgentes de organización y defensa”.
Se insistía en las tentativas para desarraigar la conciencia católica del pueblo fomentando el crimen y la rapiña contra la religión. El líder socialista Indalecio Prieto, decía por radio: “Ya sé que entre los galones y estrellas vistos en el campo rebelde, aparecen algunas de estas insignias en las mangas de las sotanas. Otra vez el clero español vuelve a la actuación montaraz. Mientras esos curas se baten en las líneas olvidando su misión y su deber, se oyen voces de eminencias de la Iglesia que en vez de extender sus manos para dar la bendición, toman parte en la empresa rebelde en contra de sus hermanos de España”.
Nada tiene de estraño, por tanto, que con más o menos gravedad se produjeran sucesos lamentables como fruto de esa propaganda, y así se pueden precisar los siguientes actos de persecución.
En Aza fue detenido el 29 de julio de 1936 el Rvdo Padre Ricardo Vázquez Rodríguez, religioso mercedario que trasladado a San Sebastián fue fusilado en el cementerio.
En Pasajes de San Pedro fue detenido el 27 de julio el párroco Don Felipe Goena Urquia y cuando lo conducían unos milicianos seguidos por mujeres y niños por el barrio de Trincherte, lo golpearon derribandole al suelo donde le dispararon dos tiros hiriendole mortalmente.
El 20 de agosto era fusilado en la Plaza del Cementerio de San Sebastián el procurador de los PP. Paúles Modesto Churruca Muñoz, que había sido apresado cinco días antes en casa de unos sobrinos.
El 11 de agosto el Coadjutor de la Parroquia de Deva, D. José María Alciba Gorostola, que se hallaba paseando por la carretera, fue detenido por los ocupantes de un automóvil y fue fusilado en la paraje “Boteleku” de Orio, echando su cadáver al río.
La tercera de las ejecuciones que tuvieron lugar el 4 de septiembre en fuerte de Guadalupe, fue asesinado otro coadjutor de la iglesia Parroquial de Ntra. Señora de la Asunción.
En Eibar, en los primeros días del Movimiento Nacional, fueron detenidos el sacerdote, Don Juan Antonio Azpiri Iriondo, que presta su ministerio en la parroquia de San Andrés y el también sacerdote Don Eugenio Macía Bulgaña, que era capellán de los señores Orbea. Este fue trasladado a San Sebastián y asesinado el 5 de septiembre por un grupo de foragidos que lo sacaron de la prisión Koursal, en donde se hallaba. El primero fue llevado a Bilbao encontrando la muerte el 4 de enero de 1937 en el asalto a la prisión de los Ángeles Custodios.
Estos hechos trajicos tuvieron su cumplimiento en actos de profanación y destrucción de templos. En San Sebastián abrieron la cripta en el convento de Miracruz, abriendo también los féretros que contenían los restos de las religiosas, arrancaron las cruces y robaron muchos objetos. También en la iglesia del Buen Pastor profanaron la cripta. En Eibar convirtieron la Parroquia en salón de baile y el director de orquesta se sentaba sobre el Sagrario. Los daños sufridos en esta iglesia tasados pericialmente ascienden a 117.900 pts y los producidos en el Santuario de Errate dependiente de la Parroquia fueron de 60.811,42 pts. En esta localidad de marcado sabor marxista fue incendiado el 25 de abril de 1937 el convento de MM. Concepcionistas perdiéndose joyas y antigüedades
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y causandose daños que están tasados sin contar los producidos en el mobiliario en un 1.411.873 pts. El mismo día fue incendiado el convento de Agustinas Recoletas ascendiendo los daños 731.700 pts.
En Irún los milicianos ocuparon el 26 de agosto de 1936 el convento de PP. Pasionistas y cuando lo abandonaron el 4 de septiembre le pegaron fuego perdiendose una biblioteca de unos 3.500 volúmenes. Las pérdidas producidas en el inmueble ascienden a 92.506 pts. La F.A.I. ocupó el convento de las Siervas de Jesús que también intentaron quemar consiguiendolo solo en parte produciendo daños que importan 55.600 pts. El Frente Popular se incautó el 31 de julio del 36 del convento de la Compañía de María “El Pilar” que fue transformado en cuartel y el 7 de septiembre fue destruido totalmente con lo que se ocasionó un perjuicio de 1.295.000 pts.
En Anzuela fue incendiado el colegio de HH. Maristas siendo tasados los perjuicios por destrucción total de pesetas 968.250.
[Folio 19]
INFORME SOBRE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN LA PROVINCIA DE VIZCAYA.
(Lo que sigue es copia del apartado VIII del informe del fiscal.)

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